
Distribución General de la instalación. Relación entre energía y temperatura del agua acumulada en cada vivienda. Características del control y necesidades de regulación para garantizar su correcto funcionamiento. Necesidades de disipación de los excedentes de calor. Necesidades de control de calidad. SGS, miembro de AECCTI, colabora en la Calidad para el funcionamiento de estas instalaciones.

Cada vez es más habitual proyectar y diseñar instalaciones solares con acumulación distribuida en cada una de las viviendas, debido al ahorro de espacio en las zonas comunes de dichos edificios. Concretamente se evita la necesidad de disponer de un local común en el que alojar los depósitos de acumulación de agua sanitaria, así como el resto de equipos asociados (valvulería, bombas de circulación, etc.), si bien dicha solución se hace a costa de ocupar en cada una de las viviendas el espacio requerido para alojar el depósito de acumulación asociado.
El esquema consiste básicamente en ubicar los paneles solares y el resto de equipos (bombas de primario, disipadores, depósitos de expansión, etc.) en la cubierta del edificio, al igual que se efectuaría en una instalación con acumulación centralizada, habilitando en cada una de las viviendas un depósito de capacidad necesaria para cubrir las necesidades de cada una (entre 100 y 150 l/día).

El volumen de agua acumulado necesario para cada piso se debe calcular como si de una vivienda unifamiliar se tratase, es decir, considerando un consumo de 30 l/persona x día (agua a 60 ºC), al no influir el consumo del resto de vecinos.
Teniendo en cuenta que a medida que aumenta la relación V/A, aumenta el rendimiento de la instalación y disminuye la temperatura del agua acumulada, es preciso efectuar los cálculos con los volúmenes de acumulación reales (suma de los volúmenes de acumulación de todos los depósitos previstos en las viviendas), respetando siempre las limitaciones impuestas en el actual marco normativo, relativas a la relación volumen/superficie de captación y máxima cobertura admisible (ni 110 % durante más de un mes, ni 100 % durante más de tres meses).
La selección del volumen del depósito necesario para cada vivienda se ha de efectuar a partir del consumo diario calculado, eligiendo en general el volumen comercial inmediatamente superior. No obstante, si dicha diferencia es muy grande, puede resultar conveniente seleccionar el margen comercial inmediatamente inferior, dado que como ya se ha visto, la temperatura de acumulación disminuye a medida que aumenta el volumen, y aunque la energía final sea superior, si ésta no se aprovecha, el resultado puede resultar negativo.
De acuerdo con lo anterior, no es válido efectuar los cálculos de este tipo de instalaciones como si de un edificio multifamiliar se tratase, sin considerar después las correcciones del volumen real de agua acumulada, dado que se podría llegar a incumplir cualquiera de las limitaciones impuestas por la normativa, relativas a coberturas estacionales, y/o relación entre superficie de captación y volumen de acumulación. Asimismo, es preciso estudiar la relación entre volumen de agua acumulado en cada vivienda/consumo diario estimado, de cara a obtener un óptimo rendimiento.
Las empresas de control de calidad asociadas en Aeccti analizan el dimensionado de las instalaciones solares térmicas tanto desde el punto de vista de cumplimiento de normativa, como del rendimiento global e individual, asesorando a propiedad e ingeniería para lograr encontrar la solución óptima de entre todas las posibles. A través de la asistencia técnica, estas empresas aportan garantía y seguridad en el correcto funcionamiento del sistema.

Para garantizar ese apropiado funcionamiento, es necesario prever la instalación de una válvula de tres vías asociada a cada uno de los depósitos. Esa válvula permanecerá cerrada siempre que la temperatura del agua acumulada sea igual o superior a la de consigna, o que la proveniente de la producción sea inferior a la de acumulación.
Sin este tipo de control, se puede dar la situación de que se les “quite calor” a las viviendas con menor consumo (y por tanto con mayor temperatura del agua acumulada), en beneficio de las viviendas de mayor consumo (con una temperatura inferior del agua en el acumulador).
Asimismo, el sistema deberá ser capaz de dar la orden de puesta en marcha de la instalación, siempre que la temperatura del agua en alguno de los depósitos sea inferior a la de salida de los paneles de captación, con el fin de aprovechar al máximo su capacidad de producción.
Las empresas de control de calidad analizan tanto el diseño de los sistemas de gestión de este tipo de instalaciones, como la posterior ejecución y ajuste y puesta en marcha de los mismos, verificando su correcto funcionamiento y adecuación a las necesidades concretas de cada caso. Aeccti, asociación de empresas de control de calidad, cuenta con más de 3.000 técnicos que aportan el conocimiento necesario para llevar a cabo esas actividades durante el montaje y puesta en marcha, garantizando al usuario final que las instalaciones cumplen con los estándares de calidad requeridos.

Al haber tantos depósitos de acumulación como viviendas, es preciso dotarlas de sistemas de regulación que garanticen un correcto equilibrado de la red de tuberías de distribución de agua a esos tanques.
Para ello, será preciso disponer de válvulas de equilibrado en número suficiente (a priori será necesario instalar una en cada depósito), de manera que se garantice un correcto reparto de caudales. No obstante, debido a los costes asociados, no siempre se diseñan las instalaciones con dichos sistemas de regulación, lo cual plantea problemas posteriores de funcionamiento.

De acuerdo con las especificaciones establecidas al respecto en la normativa vigente, es preceptivo que las instalaciones solares térmicas, independientemente de que sean del tipo de acumulación centralizada o distribuida, dispongan de dispositivos de control manuales o automáticos que eviten sobrecalentamientos del agua. No obstante, dicha normativa aconseja únicamente el control manual cuando en el inmueble se disponga de un servicio de mantenimiento continuo, situación poco habitual, recomendándose para edificios de viviendas y siempre que no se disponga de otras aplicaciones a las que poder desviar los excedentes de energía, la habilitación de disipadores de calor o de sistemas de recirculación nocturna para evacuar la energía acumulada al ambiente.
Pese a estas recomendaciones, no siempre se dotan a las instalaciones de dichos sistemas de disipación de los excedentes de calor, produciéndose sobrecalentamientos excesivos del agua con el consiguiente deterioro de los equipos.
Dado que cualquier sistema de disipación de calor tiene en mayor o menor medida un consumo energético asociado, es preciso disponer de una empresa de control de calidad que pueda verificarlo y evaluarlo de cara a determinar el verdadero rendimiento de la instalación y su traducción en ahorro real de emisiones anuales.
Las empresas de Aeccti cuentan con una alta experiencia y capacidad técnica que otorga una garantía de calidad para estos sistemas, que desgraciadamente están sufriendo innumerables problemas, derivados de defectos en cualquiera de las fases de diseño, montaje y ajuste final.
JAIME JALVO (SGS)